Un cuento con comentarios
Estoy esperando a un amigo. Llegué un poco temprano. Me faltan diez minutos. Nuestra cita es a las dos. Ahorita ( todo es –ito, -ita, o ititititito. La palabra que me gusta más es “igualito”) son las dos menos diez.
Contemplo a mi alrededor. ¡Es maravilloso! Estoy en una playa. Hay mucha gente que se baña y se broncea. Una mujer grita: ¡¡¡helados, helados!!! Me apetece tomar uno. Ella viene y yo lo compro.
(Me encanta el mar. Nunca he visto el Pacífico antes. Las playas son riquísimas. Me gusta mucho bañarme en el mar. Me gustan también los helados de acá… son más dulces que en Suiza. Todo es más dulce, también la COCA COLA!!!! Hay otra diferencia: acá en el Perú, si quieres algo, no necesitas ir a un sitio, sino la gente que vende las cosas, viene! Solamente, tienes que esperar un ratititito…)
Hay unas personas que toman cervezas. (Se beben mucha cerveza en la playa, pero hay otras bebidas buenazas… Por ejemplo: Pisco Sour… Pero estos jugos de fruta me encantan también!!! Un jugo en la mañana fue una buena causa para levantarme!)
Hace mucho calor. (Casi siempre hubo mucho calor mientras estaba acá. Eso me gustó. Y nunca ha llovido, okey una vez, estábamos caminando a WONG y cayeron tres gotitas de lluvia en mi brazo y la peruana dijo: ¡¡¡Aaaaahhhh, está lloviendo!!!)
Unos chicos se bañan en el mar. (Como he dicho: me encanta el mar.) También tengo ganas de hacerlo, pero no puedo.
Sudo y sigo esperando a mi amigo. Ahora son las dos… Una chica, que tal vez tenga la misma edad como yo, me pregunta si puedo decirle qué hora es. Son las dos y cinco. Hablo un ratito con ella, es amable.
Habla conmigo lento para que la entienda. Ella me pregunta si tengo novio, si fumo y si chupo mucho. (Estas son las tres primeras preguntas de las peruanas… Pero es amable: todos vienen y hablan conmigo. Esto es bueno para mi español, espero que se dé cuenta…)
La chica se va. Continúo esperando sola. Me aburro mucho. (No pasó mucho durante este mes… casi nunca…)
A las dos y media mi amigo viene y me dice que tenía problemas con el carro. (Está claro. Hay carros que no creía que funcionaran todavía!!! Y la cosa de “llegar tarde” no existe en el Perú. Solamente hay “llegar”… El reloj acá funciona distinto que en Suiza. Si alguien te dice que llega a las dos, se significa que llega a las dos y quince o más tarde. Me acostumbré a esto, pero creo que en Suiza no se alegrarán de que me haya acostumbrado…)
Y finalmente vamos a almorzar. Espero que no tengamos que esperar mucho tiempo por nuestras comidas. (Las comidas de acá son riquísisisisisisisisisisisisisimas, me gustan muuuuucho!!!
Hay un proverbio: si te gustan las comidas de un país, regresarás a este país ciertamente. Creo que yo también regresaré al Perú un día… Me gustó mucho estar acá!!!!)
Hannah Hutter
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