Die vier Jugendlichen erzählen ...
Als wir in Lima ankamen, überraschte uns zuerst einmal das Klima
und die Gemächlichkeit mit der Herr Meier sprach. Wir dachten, dass hier in Peru
alle so langsam und deutlich sprechen würden, merkten jedoch dann bald, dass
dies nicht der Fall war. Am Anfang hatten wir Angst und Respekt vor dem Verkehr,
aber mit der Zeit gewöhnten wir uns an den Stadtlärm und an die Hektik. Was uns
seit der Ankunft begeisterte war das Essen. Vor allem Cebiche, Anticuchos und
die frischen Früchte!
Ein Wochenende verbrachten wir in Paracas und Nazca. Dort
assen wir Fleisch, Fleisch und nochmals Fleisch und besichtigten die Islas
Ballestas sowie die bekannten Linien von Nazca. Auf dem Weg in Richtung Süden
sahen wir die vielen hohen Sanddünen die in uns heimische Gefühle aufkommen
liessen. Dort versuchten wir es dann auch mit dem Sandboarden.
In der Schule
hatten wir Mühe mit dem Spanisch und deshalb war der Unterricht für uns nicht
sehr spannend. Uns überraschte die Anzahl an Hausaufgaben, die die SchülerInnen
bekommen, und die Geschwindigkeit in der während dem Unterricht
vorwärtsgearbeitet wird. Auch beeindruckte uns die positive Beziehung zwischen
SchülerInnen und Lehrkräften. Wir empfanden sie als sozialer, näher und
horizontaler als in der Schweiz.
Ein anderes tolles und interessantes Erlebnis
war das Nachtleben im Boulevard von Barranco. Dort tranken wir peruanisches Bier
und genossen bei Salsa - Musik !La Vida Latina!
Wir möchten uns ganz herzlich
bei unseren Klassenkameraden für die Gesellschaft bedanken, beim Direktor Urs
Steiner für das sehr schöne Wochenende in Paracas und Nazca und vor allem ein
grosses Dankeschön an unsere Gastfamilien, mit denen wir uns super verstanden
haben. Es war ein unvergessliches Erlebnis und wir sind sicher, dass wir in
Zukunft wieder nach Peru zurückkommen werden.

Los 4 jóvenes cuentan ...
Cuando llegamos a Lima, lo que más nos
sorprendió fue el clima y la lentitud con la que hablaba Herr Meier el español
y eso nos hizo pensar que acá en Perú todos hablaban de esta manera, pero lamentablemente
nos equivocamos. Al principio el tráfico vehicular nos dio miedo, pero poco a
poco, con el tiempo nos acostumbramos al caos y al ruido. Lo que nos encantó
desde nuestra llegada fue la comida, sobre todo el ceviche, los anticuchos y las
frutas frescas. Un fin de semana nos fuimos a Paracas donde visitamos las islas
Ballestas y a Nazca. Allí comimos
carne, carne y más carne. Fuimos y a observar
las conocidas Líneas de Nazca. Camino a Nazca vimos todas esas montañas de arena
conocidas como dunas y nos vino la nostalgia por Suiza. En estas montañas
practicamos Sandboard.
En el colegio no entendíamos al principio mucho del idioma y por eso
las clases no eran muy interesantes. Nos sorprendió la cantidad de tareas que
tienen los alumnos y la velocidad con la que trabajan las materias. También nos
impresionó gratamente la relación entre los profesores y los estudiantes pues
es diferente que en Suiza, nos pareció una relación más cercana y horizontal.
Otra experiencia muy divertida e interesante fue conocer el boulevard de
Barranco, donde tomamos cerveza peruana y escuchamos una banda tocando música
SALSA. ¡La Vida Latina!
Agradecemos a los compañeros de nuestras clases por la
compañía, al Director por el lindo fin de Semana en Paracas y Nazca y sobre todo
a nuestras familias, con las que tuvimos una buenísima relación. Fue una
experiencia inolvidable y creemos que seguramente en el futuro vamos a regresar
al Perú.
Bis bald! ¡Hasta pronto!
Selin, Viktoria, Armin + Luca
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